San Valentín, Día de los Enamorados, día para quererse… a uno mismo

Día de los Enamorados

Catorce de febrero. Mucha gente tiene esa fecha marcada en rojo en el calendario. Algunos con un corazón, otros con una extraña punzada en ese corazón. San Valentín, el Día de los Enamorados, es un día en el que se exalta el amor, sobre todo el amor romántico, aquel entendido entre parejas. Y en Empatizo nos ha parecido un genial momento para hablar precisamente de eso, del amor, pero en mayúsculas, AMOR. Y queremos decir que el Día de los Enamorados es también el día de quererse a uno mismo. 

 

¿Qué es el amor? La primera acepción que da la Real Academia Española de la Lengua (RAE) es esta: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. ¿Estáis de acuerdo? Llama la atención también la segunda acepción: Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

 

A nosotras, que nos gusta el debate y la discusión, nos atrae más la tercera definición del diccionario: Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. ¿Por qué? Hay un par de conceptos en las anteriores acepciones que nos chirrían un poco, como “partiendo de su propia insuficiencia, necesita…” o “nos completa”. Intuimos que estas definiciones, como en general el resto de conceptos recogidos por el diccionario, se adaptan a los usos e imaginarios colectivos, pero seguro que si acudimos a otros diccionarios de otras culturas, entienden el amor de forma diversa. 

 

Porque desde ese punto de vista occidental que recoge la RAE, se desprende cierta dependencia hacia los demás. El amor entendido como algo que se necesita de los demás, como algo que nos completa. ¿Quiere decir eso que sin el amor de alguien externo no estamos completas? Pues Empatizo ha venido para decirte que NO. 

 

El amor debe empezar por uno mismo. No estamos negando el placer que produce el amor de nuestros seres queridos hacia nosotros, faltaría más. Pero no podemos caer en la trampa del amor romántico, esa que va dejando tantos cadáveres emocionales y corazones rotos. Porque nos han enseñado que si no nos aman no podemos ser felices, que si nos dejan seremos desgraciados y estaremos incompletos. Y no es así. No se acaba el mundo porque no te amen. 

 

En el Día de San Valentín queremos decirte que te ames. Y sabemos que puede sonar a frase manida, y que a veces ni siquiera sabemos qué significa. Se traduce, básicamente, en que prestes atención a tus emociones, te cuides, te regales cariño y cuidados. Por supuesto que nos gusta recibir todo eso por parte de las personas que nos acompañan, pero nuestra estabilidad emocional no puede depender de ello.

 

Trabajo emocional

Porque las mujeres llevamos ya demasiada carga y a veces se nos olvida pensar en nosotras mismas. El periódico digital eldiario.es hablaba de esto: la carga emocional en las relaciones. Suele recaer en las mujeres y pasa factura, mucha factura. El concepto hace referencia a situaciones que a más de una le serán familiares: gestionar las emociones,  poner encima de la mesa las conversaciones importantes, sobre todo los incómodos, tomar decisiones, o simplemente, decir en voz alta ese !algo va mal, tenemos que hablar”. 

 

Por eso, queremos reivindicar San Valentín como el Día del Amor, el amor por los demás pero también por una misma. Además, no en todos los lugares del mundo es igual. En algunos países latinoamericanos, como en Venezuela o la República Dominicana, también es el día de la amistad, que no es más que otra manera de amar a alguien que te acompaña en la vida. 

 

Porque, al fin y al cabo, lo que importa es el amor. Y el amor tiene tantas maneras de manifestarse como personas hay en el mundo.

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